Después de la extracción de la muela del juicio, el hueco o alveolo es rellenado con un coágulo de sangre. Lentamente el coágulo se forma y completa el espacio. Una cubierta con tejido similar al resto de la boca (membrana mucosa) comienza a cubrir el alveolo y este tejido es encarnado por células oseas y de tejidos blandos. Eventualmente, el área se encoge y el coágulo se elimina y es reemplazado por tejido firme y la profundidad se completa con hueso. El área cicatrizada usualmente es más angosta que el lugar de la muela de juicio original.
La posible molestia que sucede a una extracción de muela del juicio usualmente dura uno o dos días. Si el coágulo se rompe, la cubierta protectora se pierde y el hueso puede estar expuesto a la bacteria oral. Esta situación se conoce como alveolo seco. Una de las características es que el dolor post-extracción persiste más allá de los dos días y puede ser bastante severo.
Aunque no se conocen las causas con certeza, ciertos factores parecen predisponer a algunos individuos al alveolo seco:
- personas con gingivitis o enfermedad periodontal.
- personas con muelas de juicio difíciles de extraer y que requieren remoción ósea.
- personas con dificultad particular para ser anestesiados.
Enjuagar la boca unas pocas horas después de la extracción de muela del juicio puede arrastrar el coágulo fuera del alveolo. Usar un sorbete puede tener un efecto similar. Por esto, las indicaciones post-operatorias incluyen no fumar, no enjuagar y no usar sorbete por al menos un día.
Desafortunadamente, no hay una forma segura de garantizar que no ocurra un alveolo seco. Afortunadamente, el alveolo seco es una situación de fácil y rápido tratamiento.
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